miércoles, 8 de julio de 2009

Actividades de Estimulación Temprana de 0 a 5 meses

Un elemento fundamental dentro de la Estimulación Temprana es proporcionar al niño (a) las actividades que le permitan satisfacer su iniciativa, temprana curiosidad, y desarrollo integral, adecuados a su entorno familiar. Las actividades generan confianza en los padres, al interactuar con su hijo y de esta manera fortalecen su autoestima.

  • Se sugiere que las actividades se realicen diariamente ó por lo menos tres veces a la semana.
  • Preferentemente deben participar ambos padres.
  • No se deben realizar ejercicios después de ingerir alimentos.
  • En caso de que el niño no quiera realizar la actividad, no forzar la situación.
  • Acompañar las actividades con canciones, rimas y juegos.
    Festejar los logros.

Es importante recordar que:

  • La aplicación de la Estimulación Temprana debe ser oportuna y efectiva, de acuerdo con la edad cronológica y el desarrollo previsto para dicha edad, considerando la individualidad y particularidad de cada niña o niño.
  • El desarrollo es continuo, dinámico, armónico e integral. Las diferentes etapas y áreas del desarrollo son divisiones un tanto arbitrarias, donde se señala lo más característico de éstas, para facilitar las técnicas de estimulación.
  • La cantidad y tipo de estímulos deben estar estrechamente relacionados con las capacidades e intereses del niño.
    Los momentos cotidianos del niño son ideales para estimularlo (el baño, la comida, etc.) y favorecen la interacción afectiva.

Actividades de 0 a 28 días

Motor grueso:

  • Abrigarlo de tal manera que pueda moverse sin limitaciones.
  • Con ambas manos, utilizando las yemas de los dedos, efectuar un masaje circular sobre la cabeza del bebé, ejerciendo ligera presión, procurar cubrir toda la cabeza incluyendo la frente. Con ambas manos, recorriendo toda la cabeza del bebé, ir dando pequeños golpes con las yemas de los dedos simulando como si cayeran gotas de agua o como si se tocara el piano en su cabeza procu rar cubrir toda la cabeza incluyendo la frente y la región lateral hasta sus oídos.
  • Ofrecer juguetes de un lado y del otro de la cara para que gire la cabeza.
  • Ayudar a controlar la cabeza acostándolo con el pecho apoyado en una toalla o cobija enrollada (ó sobre el vientre de la madre) mientras se le enseñan juguetes de colores llamativos.
  • Mecerlo suavemente entre dos personas, acostado boca arriba sobre una sábana ó mecerlo sobre una hamaca.
  • Darle masaje en brazos y piernas, de los hombros a las manos y de los muslos a los pies.

Motor fino:

  • Colocar un dedo en la palma de la mano del bebé para que al sentir el contacto la cierre, se puede colocar un sonajero para que lo sostenga brevemente.
  • Frotarle suavemente el dorso de la mano, para ayudarlo a dar palmaditas y a que acaricie su rostro.

Social:

  • Cantarle canciones de cuna cuando se va a dormir.

Lenguaje:

  • Cuando llore, atender a sus llamados.
  • Pedir a los padres que le hablen con voz suave mientras le dan de comer, lo bañan o lo cambian.
  • Imitar las vocalizaciones del bebé. Si el bebé hace sonidos como “a-aa”, repetir frente a él lo mismo, exagerando un poco.

Un mes de edad.

    Motor grueso:

    • Acercarle una hoja de papel y apoyarla suavemente en su rostro para que voltee por sí mismo la cabeza.
    • Por momentos, acostarlo boca abajo.
    • Estando boca abajo, presionarle suavemente los costados de la columna, bajando desde el cuello hacia la cadera y nunca en sentido contrario.

    Motor fino:

    • En los momentos en que no duerme, y está en la cuna, colocar una barra con diferentes elementos que le llamen la atención ( de colores brillantes o que hagan algún sonido).
    • Fabricar un móvil y colocarlo al alcance de la vista del bebé, para que lo mire y agite sus brazos.
    • No dejarlo sólo por mucho tiempo, colocarlo de manera que esté semi- sentado, y pasearlo, para que mire y escuche a quien lo carga.
    • Mostrarle un objeto de color vivo, moverlo desde el lado izquierdo a la línea media, y repetir el movimiento del lado derecho.

    Social:

    • Pasearlo en brazos, moviéndose suavemente y permitiéndole observar el medio ambiente.
    • Hablarle de frente (cerca de su cara) y moverse hacia un lado y luego hacia el otro, observando si le sigue con la mirada.

    Lenguaje:

    • En momentos de vigilia, sonreírle, hablarle, acariciarlo.

    Dos meses de edad.

    Motor grueso:

    • Colocar sobre el centro de la frente del bebé los dedos pulgares y con un movimiento simultáneo deslizarlos hacia los lados ejerciendo ligera presión al efectuarlo
    • Repetir el ejercicio anterior en las mejillas, colocando los dedos al lado de la nariz.
    • Siguiendo las indicaciones del ejercicio anterior, ef ectuar debajo de la nariz en los labios partiendo del centro como si marcara los bigotes.
    • Efectuar el mismo movimiento en el mentón del bebé llevando los dedos pulgares en forma circular siguiendo el contorno de la cara.
    • Tomar el pabellón de la oreja del bebé entre los dedos índice y pulgar suavemente, no ejercer presión, y efectuar movimiento circular acariciando todo el pabellón.
    • El niño en decúbito dorsal, tomarle ambas manos y colocárselas en el pecho. Llevar un brazo hacia el costado extendiéndolo sobre la mesa y posteriormente regresarlo.
    • Alterne ambos brazos.

    Motor fino:

    • Colocar un dedo en su mejilla a la altura de su boca, para que el niño (a) lo busque y lo succione.
    • Tomar las muñecas del bebé con sus pulgares en la cara anterior, y los índices en la posterior, efectuar círculos con los pulgares ejerciendo ligera presión al efectuarlos y deslizándolos por la muñeca en ambas caras.
    • Siguiendo los mismos lineamientos para el masaje en las muñecas, se continúa el ejercicio dando masaje en las palmas y en el dorso de las manos.
    • Tomar con la yema de los dedos pulgar e índice uno de los dedos de la mano del bebé desde su base y deslizar los dedos hasta la punta efectuando un movimiento de tracción al final. Efectuar el mismo ejercicio con cada uno de los dedos.

    Social:

    • Vestirlo cómodamente, dejando sus manos libres para no impedir las sensaciones que pueda recibir a través de ellas.
    • Pedir a los padres que acudan a los llamados de atención del bebé (llantos y gritos) para crear un lazo de confianza, comunicación y seguridad.

    Lenguaje:

    • Hacerle diferentes sonidos de un lado y otro para que voltee la cabeza.
    • Provocarle emisiones vocales por medio de cosquillas y caricias.

    Tres meses de edad

    Motor grueso:

    • Hacer masaje de cuello, tórax y brazos colocando al bebé boca arriba con el tórax y brazos descubiertos.
    • Tomar la cabeza del bebé colocando las manos a los lados de los oídos, permitiendo que los dedos queden en las mejillas. Efectuar movimiento de derecha a izquierda y viceversa, como si el bebé estuviese diciendo que NO, Posteriormente efectuar el movimiento de adelante atrás y viceversa como si dijera que SI.
    • Colocar una mano en el hombro del bebé cruzando el pecho, del hombro hacia el costado opuesto, repetir con la mano contraria como si trazara una “X”.
    • Colocar las yemas de los dedos en el centro del pecho del bebé y deslizando los dedos suavemente, trazar un corazón en el pecho del bebé; platicar con él y decirle cuánto se le quiere.
    • Con una toalla áspera y una torunda o brocha, recorrer inicialmente el cuerpo del bebé con la toalla, friccionando ligeramente y nombrando cada parte “brazo, mano, pecho, pancita, piernas, pies,” etc, posteriormente realizar lo mismo pero pasando la brocha o torunda, procurando hacer “cosquillas”.

    Motor fino:

    • Siguiendo los mismos lineamientos para el masaje en las muñecas, se continúa el ejercicio dando masaje en las palmas de las manos y en el dorso.
    • Tomar con la yema de los dedos pulgar e índice uno de los dedos de la mano del bebé desde su base y deslizar los dedos hasta la punta, efectuando un movimiento de tracción al final. Efectuar el mismo ejercicio con cada uno de los dedos.

    Social:

    • Pasear al bebé en brazos para que se sienta protegido, y sin obstáculos de visión para introducirlo en el mundo.

    Lenguaje:

    • Combinar otros sonidos (sonajas, música) con la voz de los papás para que vaya distinguiendo las voces.
    • Hablarle de frente para que observe la boca; no importa lo que se le diga, lo importante es que escuche la voz y dirija la mirada a quien le habla.

    Cuatro meses de edad.

    Motor Grueso:

    • El niño en decúbito dorsal, tomarle ambas manos y colocarlas en el pecho, utilizando un solo lado llevar el brazo hacia el costado extendiéndolo sobre la mesa y posteriormente regresarlo al centro. Alternar ambos brazos.
    • Colocar una mano en el hombro del bebé y cruzar el pecho del hombro hacia el costado opuesto, repetir con la mano contraria como si se trazara una “X”.
    • Estirar los brazos del niño con suavidad.
    • Flexionar las piernas en forma alterna, iniciar ejercicios de pedaleo como si fuera “bicicleta”.

    Motor fino:

    • Motivarlo para que dé palmadas sobre la mesa.
    • Guiarlo a mover las manos para dar palmadas en el agua.
    • Darle un pedazo de esponja, para que la apriete y suelte cuidando que no la lleve a su boca.
    • Hacer costalitos bien cosidos de diferentes telas con rellenos diversos (fríjol arroz, paja, alpiste...) para que el bebé pueda agarrarlos y sentir diferentes texturas y peso.

    Social:

    • Sentarlo con ayuda frente a un espejo para que se mire.

    Lenguaje:

    • Al cambiarlo o bañarlo, decirle por ejemplo, “levanta la pierna” y al mismo tiempo levantársela. Hacer lo mismo con diferentes partes del cuerpo.
    • A esta edad el bebé grita para llamar la atención. Responda a su llamado para motivarlo a que continúe comunicándose.
    • Hacerle sonidos con juguetes sonoros de un lado y otro de la cara para que voltee a buscarlos, si estira la mano, déle el juguete.

    Cinco meses de edad

    Motor grueso:

    • Darle masaje en la espalda.
    • Colocarlo boca abajo sobre una toalla o cobija enrollada, con las piernas flexionadas mostrarle un juguete para que intente tomarlo hasta que quede apoyado en una sola mano.
    • Sentarlo por más tiempo dándole un buen apoyo.
    • Acostado boca-arriba, flexionarle los miembros pélvicos y ofrecerle las manos para que tomándose de ellas sea él el que haga fuerza para sentarse.

    Motor fino:

    • Darle un sonajero de mango largo y no demasiado grueso para que lo pueda sostener con comodidad en la mano.
    • Ponerle a su alcance con argollas, o algún otro material que puede ser fabricado de forma casera, que no le lastime, un sonajero.
    • Tomar un objeto que le llame la atención y tratar de que el bebé lo siga con la vista mientras lo mueve lentamente de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda, aléjelo y luego acérquelo hasta ponerlo en contacto con el mismo (puede ir disminuyendo el tamaño de éstos).
    • Como ya comienza a interesarse por objetos que están lejanos, colocar un móvil al pie de su cama. Llevarlo de paseo y mostrarle cosas que no estén muy cercanas.

    Social:

    • Taparle la cara con un trozo de tela y esperar a que se lo quite, luego tapar la cara de la madre o de la persona que esté efectuando los ejercicios y animarlo a que se la quite.
    • Cargar al niño y acercarle la cara para que la observe.

    Lenguaje

    • Llamarlo por su nombre en un tono cariñoso.
    • Emitir sonidos “maaa”, “beee” para que intente imitarlos.

    SÍNDROME DE ASPERGER

    El síndrome de Asperger es un desorden neurobiológico que puede afectar los sistemas sensoriales, el proceso visual y auditivo y el comportamiento. Generalmente, los estudiantes con el síndrome de Asperger se expresan bien y tienen un índice de inteligencia promedio o sobre promedio.

    Un diagnóstico del síndrome de Asperger requiere un esquema atípico de comportamientos, intereses y actividades.

    A menudo hay una preocupación por un solo sujeto o actividad. Los estudiantes también pueden demostrar una rigidez excesiva (resistentes a los cambios), rutinas o rituales que no funcionan, movimientos repetitivos o una preocupación persistente con una parte de un objeto en vez del objeto entero (por ejemplo hacer girar las ruedas de un carro de juguete en lugar de “manejar” el carro).

    La característica más sobresaliente de un niño con Asperger es el deterioro de las interacciones sociales, lo cual puede incluir una incapacidad de usar o entender gestos no verbales, incapacidad de desarrollar relaciones con sus compañeros apropiadas para su edad y falta de empatía.

    Muchos padres y profesionales han identificado adultos exitosos quienes posiblemente no han sido diagnosticados con Asperger porque ellos han aprendido a compensar sus diferencias y a usar sus fijaciones a su favor en la búsqueda de alcanzar metas difíciles. Para otros estudiantes las necesidades y deficiencias pueden requerir ayuda de servicios especializados (profesores, psicólogos, neuropediatras).

    COMPRENDIENDO EL ESTILO DE APRENDIZAJE EN NIÑOS CON SÍNDROME DE ASPERGER

    Desde los trabajos de Hans Asperger se abren nuevas posibilidades educativas para este alumnado a los que el propio Asperger otorgó un pronóstico favorable sobre su integración social y señaló un desarrollo lingüístico bastante aceptable, incluso elevado en ciertas ocasiones.

    Sin embargo, destacó también sus deficiencias en la comunicación pragmática y la notable incapacidad en cuanto a la reciprocidad emocional y social y la presencia de comportamientos repetitivos e intereses obsesivos de naturaleza idiosincrásica.

    El DSM – IV TR (Manual Estadístico de los Trastornos Mentales) clasifica los trastornos mentales en la infancia como “Trastornos Generales en el Desarrollo (TGD)”. Estos trastornos se caracterizan por déficit grave y alteraciones generalizadas en múltiples áreas del desarrollo. Se incluyen alteraciones de la interacción social, anomalías de la comunicación y la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipadas. El Síndrome de Asperger es considerado como uno de los cinco TGD.

    Hans Asperger insiste en que el diagnóstico de Síndrome de Asperger no conlleva un retraso significativo en el factor cognitivo por lo que atribuye a dicho alumnado una inteligencia dentro del rango de normalidad o incluso superior.

    Retomando la experiencia de profesionales como el (Equipo Deletrea 2006), presentamos algunas características del estilo de aprendizaje del alumnado con Síndrome de Asperger:
    Tienen un pensamiento totalmente visual que se caracteriza por:

    • Comprenden, asimilan y retiene mejor a través de la información visual.

    Piensan a través de imágenes y con estas se representan las palabras, las ideas y conceptos.
    Se deben utilizar estrategias eminentemente visuales: agendas, pictogramas, fotografías… De esta manera aprenden mejor y más rápido.


    Tienen un pensamiento centrado en detalles y como consecuencia:

    • Tienen un estilo cognitivo centrado en las partes y no en el todo, es decir, en los detalles, y no integran la información del contexto para buscar un sentido coherente y global.
    • Como consecuencia tienen dificultad para captar la información más relevante de un texto o conversación.
    • Presencia de una extraordinaria memoria mecánica, habilidad superior para dibujar o para la música, incluso el cálculo.

      Presentan déficits en las funciones ejecutivas:
    • Dificultades para utilizar estrategias de resolución de problemas y alcanzar
      metas a largo plazo. Esto se refleja en una serie de actuaciones.
    • Dificultad en los procesos de toma de decisiones.
    • En las situaciones escolares que requieren planificación, organización y resolución de problemas.

      Tienen un pensamiento muy concreto:
    • Pueden ser muy rápidos y exactos en operaciones aritméticas pero con muchos problemas en la comprensión de conceptos más abstractos.
      Presentan una motivación y atención muy particular y como consecuencia:

      - No manifiestan grandes motivaciones por situaciones o aspectos externos, ya que su motivación está estrechamente relacionada con sus centros especiales de interés.
      - Por tanto, su nivel de atención aumenta en las tareas que considera gratificantes y motivadoras.
      - En situaciones o aprendizajes escolares con bajo interés para ellos/as se distraen con frecuencia o prestan atención a estímulos irrelevantes.
      - Estas dificultades atencionales son más evidentes en las situaciones de relación interpersonal, que para ellos son menos significativas y menos comprendidas.

      Presentan una memoria selectiva:
    • Tienen una excelente memoria pero muy selectiva.
    • Su memoria mecánica les permite retener y recordar gran cantidad de datos e información específica., pero no significa que aprendan de manera funcional y significativa ni que haya una comprensión adecuada de dicha información.
    • No existe en este alumnado una relación uso-comprensión de la información que tienen ni del vocabulario que expresan. Este tipo de memoria tiene más información de datos poco relevantes para los demás.

      BIBLIOGRAFÍA:

      1) Tortosa Nicolás, F. (2002) Tecnología de ayuda en personas con Trastornos del Espectro Autista: Guía para docentes. Murcia: CPR.
      2) Equipo Deletrea (2007) El Síndrome de Asperger: otra forma de aprender. Madrid: Consejería de Educación.
      3) Lledó, A; Fernández., MaC; Grau, S (2006) La detección y atención educativa en los trastornos generalizados del desarrollo: autismo y síndrome de asperger. Alicante: ECU.
      4) Rivière (2001) Autismo. Orientaciones para la intervención educativa. Madrid: Trotta.

    MANEJANDO EL SINDROME DE ASPERGER

    Muchos niños/as con el síndrome de Asperger tienen dificultad de entender interacciones sociales, incluyendo gestos no verbales. Pueden fallar en desarrollar relaciones con sus compañeros apropiadas para su edad, o pueden ser incapaces de compartir intereses o demostrar empatía. Cuando son enfrentados por los cambios en rutina de la escuela, pueden demostrar ansiedad visible, retirarse en silencio o explotar en un ataque de rabia. Aunque a menudo los estudiantes con el síndrome de Asperger pueden parecer tener un vocabulario amplio, sonando a veces como los “pequeños profesores,” pueden ser muy literales y tener gran dificultad para usar lenguaje en un contexto social. A ellos les puede gustar la escuela, pero desean que los otros niños no estén allí.

    Estrategias para el aula:

    - Cree un ambiente estructurado, fiable y tranquilo.
    - Fomente un clima de tolerancia y de entendimiento en el salón de clase. Considere el asignar un compañero para que ayude al estudiante a participar en actividades del grupo y socializar.
    - Disfrute y haga uso de las habilidades verbales e intelectuales del estudiante. Las fijaciones pueden ser utilizadas haciendo su tema elegido el centro de la enseñanza y de usar la habilidad del estudiante para aumentar el interés y respeto de los compañeros de clase (considere que el estudiante dé un informe o haga un modelo de su tema preferido para compartir con la clase).
    - Use la enseñanza directa para aumentar comportamientos socialmente aceptables, saludos y respuestas previstas y habilidades de la interacción del grupo. Demuestre el impacto de las palabras y de las acciones a otras personas durante interacciones de la vida real y aumente el conocimiento de las emociones, del lenguaje del cuerpo, etc.
    - Cree una manera estándar de presentar el cambio antes del acontecimiento. Una frase dominante como “hoy será diferente” puede ser provechosa si se utiliza constantemente. Usted puede explicar los cambios—por ejemplo, un profesor substituto—en privado así como con la clase.
    - Aprenda las causas normales y las señales de peligro de un ataque o de una “crisis” de rabia e intervenga temprano, antes de que se pierda el control. Ayude a su estudiante a aprender las habilidades de calmarse así mismo y de manejarse así mismo. Para reducir el estrés permanezca tranquilo y no critique al estudiante, recuerde que para el estudiante es difícil reaccionar como lo hacen otros niños.

    ESTRATEGIAS EN LA CRIANZA DE UN NIÑO DIAGNOSTICADO CON SÍNDROME DE ASPERGER

    - Es importante establecer prioridades.
    - Es importante marcarnos objetivos realistas, el niño/a es capaz de hacer con las posibilidades de otros niños e ir aumentando el grado de dificultad progresivamente.
    - Mantener una buena organización del ambiente, que deberá ser estructurado y ordenado.
    - Mantener contacto visual, que el niño/a nos mire a los ojos.
    - Dar comentarios positivos que gratifiquen el comportamiento del niño/a.
    - No olvidar nunca que siempre tendrá más interés en hacer lo que se le pide si obtiene algún privilegio a cambio de su esfuerzo.
    - No debemos utilizar el castigo de forma sistemática, alternativa será la de ignorar lo que el niño/a hace, no mirando ni haciendo comentarios hasta que el comportamiento ceda.
    - Hay comportamientos que no se pueden ignorar por el riesgo que comportan. Lo mejor será pararlos físicamente y potenciar una conducta alternativa.
    - Facilitaremos la adquisición de hábitos de autonomía, entrenándolo al niño/a en la resolución de pequeñas tareas domésticas.
    - Mantener frecuentes reuniones de supervisión con los profesores, es necesario coordinar el trabajo y uso de materiales para que el niño/a pueda generalizar las adquisiciones.
    - Trabajar en estrecha colaboración con especialistas para desarrollar un plan de actuación adecuado.
    - Conocer a otros padres en situación similar, para que puedan darse apoyo mutuo.

    lunes, 22 de junio de 2009

    KINA: Revisando Modelos De "Ser Mujer"

    Hemos tenido el placer y, sin darnos cuenta, el reto de ver este fin de semana un nuevo concepto de "ser mujer". Modelo contrario al estereotipo de la ecuación seguida por tantas generaciones:

    Mujer = debilidad = belleza= sumisión = dependencia

    Hemos presenciado y ovacionado bajo el sentimiento de peruanidad un cuestionamiento contundente a lo que percibimos y proponemos como imagen de mujer.

    Nuestra Kina nos ha mostrado que la mujer tiene diversas facetas, todas ellas integradas de manera coherente, saludable... bella.

    Es la mujer que nos muestra una mirada de resolución contundente, un objetivo a lograr que no es doblegado por nada ni nadie.

    Tomando como referencia esta mujer, podemos pensar también en cada una de las mujeres de nuestro país, las que sin subirse a un ring enfrenta, con todo, los retos de la maternidad en soledad, la pobreza de lo material y otros.

    Es la mujer que nos señala el camino para el triunfo, la iniciativa para la lucha. Nos cuestiona la espera ubicada en la esquina de la comprensión y ayuda incondicional, nos propone el enfrentamiento decidido y directo contra el reto.

    Aquí están nuestras mujeres desconocidas que salen de sus hogares anónimos y construyen un nombre propio.

    Es la mujer que disfruta de un triunfo, que sabe levantar los brazos y se alimenta de los aplausos por el esfuerzo y éxito en su lucha.

    En ella, como en las mujeres que valoran sus cotidianos logros, es en donde las tribunas se encuentran con su propio espíritu ovacionando su entrega.

    Es la mujer que durante el momento de grandeza es capaz de reubicarse al lado de su rival, ya no para doblegarlo, sino para ofrecer la mayor fuerza del ser humano: su afecto, su experiencia, su reconocimiento.

    Como aquellas mujeres sencillas que alguna vez encontramos en nuestro camino, que dejando su posición lograda se convierten en maestras de vida, alentadoras de nuestros primeros pasos.

    Nuestra Kina nos ha invitado a ovacionar la nueva ecuación de mujer:

    Mujer = fuerza + belleza + valentía + independencia

    Lo más interesante de todo es que la combinación no resta dulzura, al contrario, esta combinación nos deslumbra más y nos invita a las mujeres, y por qué no a los hombres, a desarrollarlo.

    viernes, 5 de junio de 2009

    DIFERENCIAS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL HOMBRE Y LA MUJER

    Jack Block, psicólogo de la Universidad de California Berkeley ha realizado la comparación de dos tipos teóricos según sexo, en lo que se refiere a las aptitudes de la Inteligencia Emocional.

    Esto es lo que encontró.


    HOMBRE

    - Socialmente equilibrado
    - Capacidad de compromiso con las personas
    - Asume responsabilidades y alcanza perspectiva ética
    - Solidario y cuidadoso en las relaciones
    - Vida emocional rica y apropiada.
    - Comodidad con ellos mismos, con los demás y con el universo social donde viven

    MUJER

    - Ser positivas con ellas mismas y los demás
    - Expresan sus sentimientos de modo adecuado
    - Adquieren un sentido vital
    - Se adaptan a la tensión y a situaciones nuevas
    - Comodidad con ellas mismas para ser alegres, abiertas y espontáneas
    - Capacidad para comprometerse según principios o valores universales


    Aun cuando Block establece características para cada uno de los sexos creemos que no son exclusivos de cada uno, por el contrario, en conjunto, resumen las características que cualquier persona puede conseguir si se empeña en mejorar su nivel de Inteligencia Emocional, independientemente del sexo, edad o condición social.