lunes, 7 de septiembre de 2009

Si mi pareja me cela es porque me quiere

¿Qué son los celos? ¿A qué se parecen? ¿A una feroz llamarada que sube del estómago a la garganta hasta hacernos escupir los insultos más bajos?

Para el psicoterapeuta Rafael Alva los celos no deberían de recibir ese nombre, pues se trataría de emociones encubiertas que no sabemos identificar y terminamos por llamarlas: celos. Según Alva, una persona no siente celos si su pareja es alabada por otro/a, si baila sensualmente con otra persona o es observada con deseo por un extraño o una expareja. Lo que puede estar sintiendo es cólera, pena y/o miedo. Es decir, emociones no placenteras que pueden ser activadas por una situación real (bailar, por ejemplo) o imaginaria (pensar que su pareja coquetea con otra persona cuando en realidad solo conversan).

Como distingue la psicóloga Lorena Bouroncle, existen reacciones que son esperadas si es que la respuesta no va más allá de malestar o incomodidad de la pareja. Pero, en el caso de haber reacciones violentas o agresivas de cualquier índole (verbal, psicológica, física), se podría estar ante un caso de celotipia, que se define como una enfermedad o trastorno que puede llevar a la persona a vivir en un estado constante de alerta que lo hace incluso imaginar constantemente situaciones de infidelidad cometidas por su pareja. Esto se considera como parte de un cuadro patológico porque sería necesaria buscar la ayuda o intervención de un especialista.

Siguiendo a Bouroncle, los celos no pueden considerarse un indicador del amor, sino más bien una inseguridad o una perturbación del significado de amar, “La persona que se siente feliz al lado de una pareja celosa puede estarnos diciendo que cree ser propiedad de su pareja y eso no es saludable, ya que estaría apoyando ideas machistas, de baja autoestima y baja aceptación personal, así como déficit de habilidades sociales, pues la persona celosa no busca enfrentar una situación, por el contrario causa conflictos antes que soluciones”.

*Artículo sacado del suplemento “Mi Hogar”, El comercio. Domingo, 30 de Agosto del 2009.

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