sábado, 27 de julio de 2013

Libro: El triángulo de la Comunicación


Nota editorial

El presente libro plasma y transmite lo vivido en el VIII Congreso titulado Cuerpo, Afecto y Lenguaje que fuera organizado por la decimotercera promoción del Centro de Psicoterapia Psicoanalítica de Lima en julio de 1999. Compilar, editar y publicar los trabajos de los diversos ponentes ha sido un constante desafío durante estos últimos meses, luego de que decidiéramos sacarlos a la luz con el titulo de EL TRIÁNGULO DE LA COMUNICACIÓN.

Lo que nos motivó para dar origen al libro fue poder compartir los aportes recogidos. Tenemos la esperanza de que, al publicarlos, podamos contribuir de algún modo a difundir las ideas que se generaron allí y a sembrar las ganas de seguir investigando y reflexionando en torno a temas que, al final de cuentas, son de vital interés para todos.

Como profesionales a los que nos concierne el ejercicio de una psicoterapia psicoanalítica, constantemente atendemos demandas para hacer frente al dolor, la angustia, las separaciones, la muerte y otros padecimientos con los que la realidad nos confronta. Es decir que necesitamos también integrar aquellos aspectos que nos dan nuestra identidad psicoterapéutica, para lo cual requerimos contar con material que alimente un desarrollo constante y dinámico, a la vez que ofrezca elementos para comprender y sostener una amplia y variada gama de emociones.

El cuerpo es una suerte de escenario viviente donde se amalgama y contienen los significantes de la identidad. Cuando el cuerpo tiene algún malestar, éste puede convertirse en un síntoma que exprese aquello que no alcanza a traducirse en palabras, que es insonoro. El cuerpo es así un sitio de dolencia, un cuerpo que se expresa a través de adicciones, cefaleas, dolores de diversa índole e incluso trastornos como la anorexia y la bulimia, Esto significa que disminuye su funcionamiento vitalidad, coadyuvando a que sea más difícil dar un significado a la existencia, o dando lugar a que surjan modalidades defensivas porque el yo está tolerando lo doloroso y responde entonces con la actuación.

El amor y el odio, aunque antagónicos, son sentimientos necesarios para luchar también por nuestros sueños, metas y otras aspiraciones. Ambos entrañan un continuo de emociones que le dan color a la vida, traduciéndose en las diferentes acciones y movimientos que realizamos. Por ejemplo, cuando se habla de espacio transicional, juego, creatividad y apreciación artística, estos afectos van a requerir de cierta violencia para trascender, para llegar a la culminación. Sin embargo, si algo nos aflige en la vida la actitud que podemos manifestar es de silencio, temor, soledad, angustia, separación, duelo, melancolía, e incluso suicidio y muerte. La vida, en ese sentido, nos exige estar preparados para enfrentar tanto el dolor como el júbilo que a nuestro paso podamos encontrar.

El lenguaje contiene la melodía y el ritmo de los pensamientos, sentimientos, imaginación, convicción y pasión que se cultivan en un enlace de interacción social, es decir en el encuentro con el otro, lo cual nos permite investigar, cuestionar y crear.



JUDITH CACHAY RODRIGUEZ - Psicoterapeuta

viernes, 2 de diciembre de 2011

Me concentro jugando


Taller de atención y concentración 2012

Las dificultades en atención, concentración y control que presentan los niños y niñas afecta su desarrollo personal - emocional, su desempeño escolar y sus relaciones sociales. Se hace necesario encontrar soluciones adecuadas orientadas a mejorar la calidad de vida.

Si tu hijo/a se distrae con facilidad cuando realiza sus tareas, se olvida los útiles escolares y los mensajes fácilmente.

Te recomendamos este taller que persigue aprender mediante el juego y el uso de técnicas para aprovechar mejor su tiempo. Los procesos de atención y concentración son necesarios para que tu hijo/a pueda organizar y llevar a cabo cualquier actividad eficazmente. Nosotros te ayudaremos a estimularlo y desarrollar esas importantes áreas.

OBJETIVOS
1.- Incrementar nuevas habilidades para la atención y concentración.
2.- Ampliar estrategias para la resolución de problemas.
3.- Fortalecer la tolerancia a la frustración


Dirigido a: Niños y Niñas de 4 a 9 años (Grupos de 3 a 4 niños)
Duración: 5 semanas (2 veces por semana)
Horarios: Martes y jueves de 11:30 a.m. a 1:00 p.m.
Fecha de Inicio: Martes 11 de Enero del 2012
Fecha de Clausura: Jueves 09 de Febrero del 2012
Lugar: Carlos Ferreyros (ex calle 9) 1008 Córpac, San Isidro

Inversión: S/.450.00 por niño/a (incluye materiales)
Promoción: Inscripciones hasta el 31 de Diciembre del 2011 con un 10% de descuento.
Vacantes limitadas

Los pagos se realizan en:
Banco de Crédito del Perú:
Soles: 193-1559367-0-80
Código Interbancario:
Soles: 002-193-001559367080-13

miércoles, 2 de febrero de 2011

Módulo I: Introducción al Juego Diagnóstico en Niños
Expositoras: Ps. Psicoterapeuta Psicoanalítica Judith Cachay Rodríguez
Ps. Melany Cachay Méndez

Objetivo: El propósito de este módulo es transmitir conceptos teóricos y técnicos básicos para el diagnóstico psicológico del niño. Aportar al alumno conocimientos prácticos para el adecuado manejo de la hora de juego diagnóstica con el niño desde un enfoque psicoanalítico.

Metodología: Se realizará a través de 2 clases semanales (teórica y práctica) de manera presencial.

Evaluación: Al final del curso se tendrá en cuenta las participaciones orales de los alumnos y la exposición de un caso.

Carga Horaria: 12 horas.

Dirigido a: Psicólogos y estudiantes de psicología.

Fecha de Inicio: Miércoles, 16 de Febrero del 2011

Fecha de Término: Miércoles, 23 de Marzo del 2011

Horario: 6:oo p.m. a 8:00 p.m.

Lugar: Calle Carlos Ferreyros 1008 Córpac, San Isidro.

Inversión: S/. 300.00 Nuevos Soles por persona (incluye materiales).

Se entregará certificación.

Los pagos se realizarán en:

Banco de Crédito del Perú

Soles: 193-1559367-0-80

Código Interbancario Soles: 002-193-1559367080-13

Para mayor información pueden comunicarse al mail: contacto@institutodaedalos.com o al celular: 9977-2-1847

jueves, 19 de agosto de 2010

DANZA MOVIMIENTO TERAPIA: UNA ALTERNATIVA PSICOTERAPEUTICA

Fundamento de la Danza Movimiento Terapia
La Danza Movimiento Terapia (DMT) es una especialidad que utiliza el movimiento y la danza como un proceso para promover la integración emocional, cognitiva, física y social del individuo. Es decir, utiliza el movimiento espontáneo o cualquier aspecto de la danza con el propósito de iniciar y continuar un proceso de integración psicofísica o como parte de un proceso psicoterapéutico.
La danza movimiento terapia propone que el movimiento refleja estados emocionales internos. Por lo tanto, los cambios en la postura o patrones de movimiento pueden conducir a cambios en la psique promoviendo la salud física y emocional.
La danza movimiento terapia es la posibilidad de trasformar lo dado, de crear una respuesta a situaciones nuevas y de crear una nueva respuesta a situaciones viejas. Esta técnica promueve la actitud activa de los participantes, transforma a éstos en protagonistas de su propia curación y le da herramientas para continuar y planificar sus vidas.

Ámbitos de aplicación de la Danza Movimiento Terapia
Los ámbitos de aplicación pueden ser varios. La danza movimiento terapia trabaja con: niños, adolescentes, adultos y adultos mayores; con o sin psicopatologías, con o sin discapacidad.
Teniendo en cuenta la población con la que se trabaje se elegirá una u otra forma de brindar cierta estructura en las sesiones, objetivos más o menos abstractos, formas de expresión más complejas y subjetivas, o se optará por trabajar de forma individual o grupal o la combinación de ambas.
También la DMT puede introducirse como medio preventivo de actuación.

El rol profesional del Danza/Movimiento Terapeuta
El danzaterapeuta no es el que enseña movimientos, rutinas coreográficas o pasos de baile, sino quien acompaña al individuo a través del movimiento y con ello descubren juntos procesos de comunicación, patrones de conducta, mecanismos de defensa, se abre a un mundo de posibilidades para el individuo hacia un crecimiento integral, ya que a través de su propio cuerpo y movimiento se descubre a sí mismo y tiene una oportunidad de transformar o descubrir, abriendo un canal de comunicación interno y también hacia los demás.
Su función es abrir canales de comunicación para facilitar la expresión de la persona a través de la danza, el movimiento libre y espontáneo, la música, el silencio, el juego, la escritura, el dibujo, la palabra, el humor y los objetos transicionales.
Ser danzaterapeuta requiere poner el cuerpo, el afecto, la mirada reflexiva, el permiso a la fantasía y la capacidad de juego.

Lic. Jesica Kuwae
(Psicóloga Infantil y Danzaterapeuta)
Basado en los escritos de Graciela Vella

martes, 27 de julio de 2010

“El aprendizaje en lo cotidiano: aprender como jugando"

Muchos padres de familia saben que no basta con que el niño esté en el mejor colegio, que tenga profesores particulares, que estemos detrás de ellos todo el día. Con la multiplicación de distractores como las computadoras, los celulares, la televisión por cable, los niños y adolescentes cada vez tienen menos tiempo para el estudio, y tienen mayores dificultades para organizarse.

Con el taller “El aprendizaje en lo cotidiano: aprender como jugando” Instituto Daedalos busca acercar las herramientas necesarias a los padres de familia y educadores interesados, para poder manejar las situaciones difíciles que se presentan en los hábitos de estudio de su hijo.

Presentado por : Psicóloga Psicoterapeuta Rosa Ynami Yagui
Fecha : Jueves 19 de Agosto
Horario : 7:30 p.m. a 9:00 p.m.
Dirigido a : Padres de familia, profesores, educadores
Lugar : Calle Nueve 1008 Córpac, San Isidro (Alt. Cdra. 6 de Av. Guardia Civil)
Inversión : S/. 30.00 Nuevos Soles por persona.
Para parejas (2 personas inscritas) 10% de descuento

Vacantes limitadas

Puede realizar sus pagos en el Banco de Crédito:
Cuenta corriente en soles: 193-1559367-0-80
Código Interbancario: 002-193-00155936708-0-13

sábado, 10 de julio de 2010

RECURSOS CORPORALES CUANDO LAS PALABRAS NO ALCANZAN

El Instituto DAEDALOS se enorgullece al auspiciar a la coach argentina:



Andrea Gregoris Kamenszein

Newfield Network Certified Coach, USA
Danzaterapeuta. Lic. en Ciencias de la Comunicaciones, UBA
Coach a cargo de corporalidad y emociones en GL

En su única presentación en Lima sobre coaching y danza terapia de movimiento.

Danza terapia de movimiento:
• Cruza y articula la danza y la psicoterapia.
• Se apunta al movimiento como modo de crecimiento personal o con fines terapéuticos.
• Explora nuevas posibilidades individuales de movimiento.
• Aprendizaje desde el cuerpo

Beneficios de la danza movimiento terapia:
• Danzar la propia danza
• Energizarse a través del movimiento
• Inspirarse con la música
• Recargar las pilas
• Encontrarse con el otro
• Sentirse integrado
• Encontrar respuestas desde el movimiento
• Expandir el darse cuenta
• Más autoconfianza
• Placer al danzar
• Sentirse conectado
• Actitud positiva
• Transitar la calma, lo suave o mover lo enérgico y activo
• Explorar el saber enfocarse

Fecha: Martes 20 de Julio
Horario: de 5:30 a 9:00 p.m.
Dirigido a: Profesionales
Inversión: $. 120.00 dólares americanos o S/.360.00 nuevos soles
Teléfono: 997-721-847
Números de cuentas:
Cuenta de ahorros en dólares BCP: 193-13579625-1-91
BCP dólares Interbancario: 002-193-1135796259-1-19
Cuenta corriente en soles BCP: 193-1559367-0-80
BCP soles Interbancario: 002-193-00155936708-0-13

martes, 22 de junio de 2010

La vida del adulto mayor después de la viudez


El proceso de duelo se inicia inmediatamente después o en los meses siguientes a la muerte de un ser querido. El período de tiempo o de duración varía de persona en persona y varía dependiendo del grado de impacto en el momento de la pérdida, por la personalidad del individuo, y por los recuerdos internos y externos que se posean de la persona fallecida. Además de estar determinado por la identidad y el rol de la persona fallecida, por la edad y sexo de la persona que sufrió la pérdida, por las causas y circunstancias en que esta ocurrió, y por las circunstancias sociales y psicológicas que afectan al sobreviviente.

En la adultez mayor, es importante tener en cuenta que las reacciones del duelo serán más sostenidas en el tiempo debido a que el anciano tiene más dificultades para adaptarse a los cambios. La pérdida es el tema predominante en la vida emocional del adulto mayor. Para ellos la muerte no solo le pone término a la vida, sino que ahora está más presente que nunca. El duelo en el adulto mayor es similar al del niño, debido a que en la senectud se produce una vuelta a la dependencia.

Bowlby plantea que esa actitud de búsqueda o vuelta a la dependencia, se debe a la expresión de la respuesta instintiva a la separación que observamos en la infancia. Este impulso no solo se provoca cuando perdemos a la figura de apego más importante en cualquier etapa de la vida, sino que es específico de los seres humanos. Esto produce una disminución de la capacidad para el duelo. La dependencia que presenta el adulto mayor lo lleva a desarrollar conductas adaptativas a la pérdida. También necesitan un sustituto que les brinde seguridad, ya que la pérdida de la persona querida amenaza esta seguridad. No obstante, en otros casos, no parece haber un intento de búsqueda de sustituto, presentándose conductas autodestructivas, en un aparente intento de reunión con la persona perdida, sin mostrar signos de dolor por esta pérdida. El adulto mayor en condición de dependencia, parecería estar más preparado para su propia muerte que la del objeto de su dependencia.

Ahora bien, la viudez en esta etapa está acompañada de la soledad, entendida como la crisis que se produce por la pérdida de personas queridas. Esta es una de las experiencias más duras a las cuales se ve enfrentado el adulto mayor, el hecho de perder al ser con quien ha compartido una larga etapa de su vida. Es importante el papel que juegan los hijos en esta situación, ya que son ellos quienes deben tratar de aliviar esta soledad.

Durante el primer año de condolencia o duelo, el cónyuge puede estar deprimido, angustiado y hasta tener reacciones fóbicas. Otro punto importante a destacar es el hecho de que debido a que el ciclo de la vida de los hombres es más corto, y estos suelen ser mayores que sus esposas, la situación de viudez es más normal entre las mujeres mayores. Lo cual acarrea una serie de conflictos, no sólo por la muerte del cónyuge sino además por el hecho de tener que enfrentar ahora la vida sola.

Las mujeres viudas aprenden a funcionar en su propia casa sin la presencia de su marido. Ellas además enfrentan numerosos estresores que desafían los recursos adaptativos. También tiene fuertes fluctuaciones en sus recursos financieros. La mayoría de las mujeres siente que la pérdida del esposo es una pérdida de apoyo emocional.

Por su parte los hombres viudos, tienden a sufrir de intensa depresión luego de la muerte de sus esposas, lo cual se traduce en la búsqueda rápida de una nueva pareja para casarse. La persona viuda, entonces, debe reconstruir una identidad cuyo elemento esencial pudo haber sido la persona casada durante la mayor parte de su vida adulta.

Como una manera de tratar el proceso de duelo normal desde la terapia se debe fomentar el deporte así como también el establecer una nuevas relaciones y realizar otras actividades ajenas a lo cotidiano.

domingo, 16 de mayo de 2010

CUANDO SUS HIJOS TENGAN UN PROBLEMA, ¿A QUIÉN QUISIERA QUE RECURRAN PRIMERO?

Cuando usted está con sus hijos y algo o alguien lo perturba, ¿les cuenta cómo se siente? ¿No? ¿Por qué? ¿Alguna vez habla con sus hijos adolescentes sobre lo preocupado que está por una decisión que tiene que tomar? ¿Sí? ¡Muy bien! ¿No? ¿Y cuál es la razón que le impide hacerlo?
¿Cómo pretender que los hijos hablen con los padres sobre los sentimientos que los afligen y los problemas si son los mismos padres los que no hablan sobre sus propias dificultades en frente de sus hijos?
Las investigaciones afirman que los padres son el modelo de conducta más importante en la vida de los niños. En lo que respecta a la comunicación entre padres e hijos, la mayoría de los padres, no usa esta influencia de manera eficaz. Muy pocos padres son conscientes que admitir sus propias vulnerabilidades y debilidades ante sus hijos podría ser visto por un niño o un adolescente como un símbolo de la fortaleza de sus padres. La mayoría de los padres siente que, ante sus hijos pequeños o adolescentes, siempre debe lucir fuerte, tener razón y no tener ansiedades.
Con el tiempo, los jóvenes ven esta “fachada” o “máscara” como lo que realmente es: el encubrimiento de temores y debilidades. Más importante aún es que, a los ojos de un adolescente, esa actitud es vista como falsa y mentirosa. Cuando estos jóvenes necesitan padres emocionalmente fuertes, resistentes y genuinos en quienes confiar y con quienes desarrollarse y madurar, sienten que es justamente con ese tipo de padres con quien no pueden contar.
Esta es una de las razones por las que muchos adolescentes se sienten perdidos o deprimidos, y es entonces cuando recurren a sus pares o a las drogas.
Los padres deben hablar con sus hijos jóvenes, especialmente con los adolescentes, sobre las características particulares de cada uno: cada persona tiene sus propios temores, debilidades y vulnerabilidades. Y cada persona también tiene sus fortalezas.
El hecho de que una persona sea consciente de sus preocupaciones, sus angustias y sus temores, y sea capaz de hablar acerca de ello, es una fortaleza. Tener este tipo de sentimientos no es una debilidad. Todas las personas los tienen. La verdadera debilidad es no ser capaz de hablar abierta y honestamente sobre ellos.

domingo, 9 de mayo de 2010

¿POR QUÉ LOS PADRES NO COMPRENDEMOS A LOS ADOLESCENTES?

Porque somos celosos

¿Cómo aceptar ver a tu propio hijo convertirse en un seductor y tener vida sexual?
“Cuando decimos que los adolescentes tienen comportamientos extraños,” expone Serge Hefez, psiquiatra y psicoanalista, “hablamos de nosotros mismos, de nuestro miedo a envejecer, de nuestra angustia a la separación de estos futuros adultos”. Y este miedo se expresa a través de los juicios negativos y de los rechazos violentos de los adolescentes, esto es lo que Philippe Gutton, psiquiatra, psicoanalista y director de la revista trimestral Adolescente, no duda en llamar “la provocación adulta”.
Si se añade una demanda excesiva a los adolescentes para que estén en forma, para que se interesen por todo, para que no se pongan furiosos, para que sean competentes en la escuela – en resumen, para que correspondan plenamente con las expectativas de los adultos, sin dejar lugar a la expresión creciente de su individualidad y de su individuación -, el conflicto y la incomprensión siempre aparecen.
Yasmin, de 19 años, es un buen ejemplo: “Mis padres están divorciados. Hasta cuarto año de secundaria, todo fue poco más o menos bien, normal. Mi madrastra era más bien “buena”. Y después crecí muy rápido. En un año, llegué a tener una talla de 1.75 metros y un pecho impresionante. Ante esto, su actitud cambió completamente. Se volvió agresiva, hacía comentarios sobre mi forma de vestir, mis amigos… Mi padre no se metía mucho. No lo soporté, no quise ir más a su casa los fines de semana. Y naturalmente, las broncas terribles con mi madre fueron algo habitual. Por eso, me refugié en mi mundo. Me encerré en mi habitación, no les quise hablar más, y en el cole fue una caída en picada”
La irrupción de la “genitalidad” (la sexualidad) dentro del cuerpo y el psiquismo de los niños provoca una profunda modificación en el hogar de los padres. “Nadie puede librarse de este cambio radical en las relaciones, consciente o inconscientemente”, comenta Gutton.
Toda la ambivalencia de las actitudes adultas se encuentra ahí: en el deseo de conservar al adolescente en su status de niño.
Porque los adolescentes hacen todo por no tener compromisos y responsabilidades
Para los jóvenes, la adolescencia es la etapa de la creación de la identidad, diferente de la de los padres. La aparición de esta nueva persona en el seno de la familia se parece a la llegada de un extraño que se impone sin haber sido invitado: “el otro” surge de repente.
Es aquí cuando se imponen las conductas extrañas, aparecen nuevos comportamientos en la indumentaria o en el peinado, se muestra desagradable, se siente mal, fuma, se ríe de forma burlona continuamente, escucha la música muy alta. Son tantas provocaciones juntas para el adulto, que éste puede verlas como una cancelación de su autoridad y de sí mismo.
Aquí también el lenguaje o la forma de expresarse del adolescente entra en juego, ya que “incapaz de usar palabras sobre lo que siente, el adolescente tiende a contemporizar, desfigurando el sentido de la palabra que emplea”, explica Gutton. “Pero, el adulto tiende a la significación literal y léxica de las palabras que escucha”, entonces, se instala el “malentendido”.
Laura, de 16 años, bromeando: “Adoro hablar por teléfono a toda prisa, utilizando la jerga típica de mis amigos sobretodo delante de mis padres. Es muy paja, así los molesto.”
Julieta, de 14 años, no soporta tener que hablar con el “estilo antiguo” de su familia: “Me gusta hablar de forma normal, como nosotros. Pero cuando le digo a mi madre: ‘¡Qué “serio” te queda ese vestido!’, mi papá me corrige: ‘¡Habla bien!’ Grita. El muy tonto…’”
La paradoja está ahí: los adolescentes hacen pruebas, ensayan, buscan, progresan dando brincos para adelante y para atrás, se transforman al hacerse opacos, misteriosos, buscando referencia en territorios desconocidos para los adultos. Pero, es precisamente a través de esta incomprensión deseada, de esta provocación con la que ellos buscan la prueba de su existencia.
Pues se trata de obtener una respuesta, una reacción, una resistencia, que permita verificar que el cambio está en camino.
Y al encontrar las llaves a la incomprensión que ellos mismos experimentan en su propia persona, esta transformación se convierte en fuente de interrogantes, de un sentimiento de “extrañeza familiar”.
Porque los adolescentes se forman con la incomprensión de sus padres
Ya no se trata de que los adultos se acerquen, de que tengan una “comprensión” eterna con los adolescentes. Ya no se trata de que el adolescente cuaje su conducta en un marco rígido. Es todo lo contrario, se trata de descubrir terrenos de encuentro, de intercambio.
¿Cómo hacer para dar al joven el apoyo del que tiene necesidad, ofreciéndole la posibilidad de los intercambios necesarios en la conquista de la individualidad (pasar de estar en la familia a estar fuera de ella)? ¿Cómo no “dejarlo fuera, ni tenerlo encerrado”?¿Cómo ofrecerle también flexibilidad para que esta importante transformación de la “pubertad” se lleve a cabo?

No se acaba de dar una respuesta concluyente. Pero, los especialistas plantean toda una condición previa: los adultos deben salir de la fusión de no proyectarse en sus adolescentes, de encontrar la distancia apropiada (ni mucha, ni poca) y no sentirse al mismo tiempo la causa de todas sus dificultades. Éstas son por un lado inevitables y necesarias. Son parte del aprendizaje. Los adolescentes son seres que huyen de los adultos. Es normal y deseable.
El adulto debe mostrarse abierto a la discusión sobre un tema de actualidad, por ejemplo, o sobre la expresión de rebeldía ante la autoridad escolar. Los adolescentes atienden a los adultos que les hablan de estas cosas: de política, de sus propios recuerdos de juventud… A partir de este momento, el joven está al corriente de un lenguaje que favorece la relación.
Un adolescente que habla de los problemas de la sociedad, de la actualidad, que busca la discusión – incluso si lleva al enfrentamiento – es un adolescente que va por el buen camino. Porque la adolescencia es también este periodo magnífico de la vida al que todos llegamos por primera vez, el de la mirada nueva al mundo, donde todo es posible, el de la pureza de los sentimientos (de los sentidos que aún no han sido erosionados por los años), el de sensaciones fuertes y también de la soltura.

domingo, 2 de mayo de 2010

Nuevos Transtornos por Sobreestimulación en niños

Niños en edad de guardería que sólo balbucean frases de dos palabras.

Escolares de primaria que no pueden concentrarse para hacer las tareas más simples: hoy en día hay que hacer frente a estos nuevos “trastornos crónicos”.


Interesante artículo chileno nos informa sobre un tipo de nuevo trastorno que padres, educadores y profesionales de la salud vemos cada vez más en nuestro medio.

“Estamos experimentando cómo en los niños va en aumento el déficit de desarrollo y los comportamientos alterados a consecuencia de una creciente sobreestimulación a través del ordenador y la televisión, donde al mismo tiempo se observa un apoyo familiar pobre, que entorpece persistentemente el desarrollo social e intelectual. Tenemos que tratar estos nuevos trastornos infantiles con nuevos conceptos terapéuticos, de lo contrario vamos a perder una generación completa,” dice Thomas Fischbach, presidente de Pediatría.

Según el doctor Antonio Pizzulli, “sobre todo se trata de niños de familias discriminadas socioeconómicamente y por falta de formación. Estos niños no es que estén menos dotados que otros desde su nacimiento, sino que su déficit de desarrollo se debe a un apoyo pobre tanto dentro como fuera de la familia.” La falta de propuestas y al mismo tiempo el “apalancamiento” delante del ordenador, la playstation y el televisor lesionan el cuerpo, la mente y la psique de estos niños y causan los nuevos trastornos infantiles.

Ya el 35% de todos los niños entre 8 y 12 años utilizan Internet. Este de por sí desarrollo positivo conlleva ciertos peligros: tanto los chicos como las chicas tienen acceso a lo que ofrece Internet de forma incontrolada; se enfrentan a imágenes que no pueden asimilar.

Por desgracia, la mayoría de los niños también pasan demasiado tiempo delante de la televisión. Los niños de 3 a 5 años pasan una media de 76 minutos al día delante de la pantalla del televisor, los niños de 10 a 13 años unos 113 minutos. Un papel importante lo juega el acceso al televisor. Así, los niños – sobre todo los adolescentes – con aparato propio ven más tele que aquellos que no poseen uno. En estos momentos, uno de cada tres niños con una edad de entre 6 a 13 años dispone de un televisor propio – tendencia que va en aumento, como ha puesto de manifiesto la Unión para la Investigación de Medios Pedagógicos Südwest.

El consumo de tele excede en muchos niños la capacidad de asimilar todas las impresiones, los estímulos y las cargas emocionales que recibe la psique. Las consecuencias son obvias: los niños en edad escolar “zapean” en clase como con la programación de la tele, porque los medios suministran las informaciones en secuencias cortas y los niños se acostumbran al cambio rápido de imágenes.


Los profesores y las profesoras constatan con preocupación que muchos niños tras el fin de semana o los días de vacaciones se sientan en las aulas totalmente agotados y sin capacidad de concentración y apenas pueden seguir la clase. “Esta evolución que produce preocupación se confirma científicamente: por término medio, los niños ven mucha tele durante el fin de semana.
El momento álgido del uso que hacen de la televisión se encuentra entre las 18:45 y las 20 horas. Los viernes a las 21:45, aún uno de cada cinco niños se encuentra delante del televisor, los sábados a las 22:45, son por lo menos un diez por ciento de los niños.

Las escenas de violencia y terror que se enseñan en muchas películas pueden desencadenar comportamientos alterados y, en el peor de los casos, incluso reducir la capacidad para frenar la disposición a usar la violencia. Incluso en películas supuestamente para niños pueden aparecer escenas cuya idoneidad para los pequeños teleespectadores puede ser muy dudosa. La muerte de un animal en un telefilme puede ser en cierta forma más triste y abrumador para un niño que el reportaje de una catástrofe natural con numerosas víctimas.

EL USO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: EVITAR LAS CARGAS PSÍQUICAS

Las escuelas y las guarderías no pueden igualar este déficit, pero tampoco, unas medidas terapéuticas como la “ergoterapia” o la “logopedia” tampoco pueden compensar un desarrollo deficitario causado por una crianza pobre.

Los padres deberían ocuparse en serio de los peligros de la sobreestimulación. Cuando en el tiempo libre hacen muchas cosas con sus hijos y les muestran su atención y cariño, potencian en cualquier caso su salud psíquica.

El uso del ordenador y la televisión deberían completar sólo de forma sensata el desarrollo de los niños y no acaparar por completo su tiempo libre. Los padres pueden ser un buen modelo en este contexto y enseñar a sus hijos un manejo consciente de los medios.

Además, es importante que al final de una emisión televisiva los niños puedan conversar con los adultos sobre el contenido. Estos pueden aclarar escenas con carga emocional, tranquilizar y consolar. A menudo, es suficiente con escuchar con atención cuando los niños cuentan lo que han visto.

domingo, 25 de abril de 2010

DEPRESIÓN Y ADOLESCENCIA: INQUIETANTE COMBINACIÓN



Hoy en día el 90% de todos los suicidios se atribuyen a trastornos psíquicos, la mayoría de ellos como consecuencia de una depresión. Por esta razón, hay que buscar información de este trastorno sobre los adolescentes.

La depresión es un trastorno que, en ocasiones, pone en peligro la vida y va acompañada de una carga de sufrimiento más grande que en la mayoría de otros trastornos. Para muchos de los afectados, el estado es tan insoportable que desean dormirse para no despertar más. Por su desesperación no es raro que lleguen a pensamientos en los que se encuentra el quitarse la vida. Esto también se puede aplicar a los adolescentes.
Sobre la depresión en adolescentes, Klaus Jost del centro de orientación psicológica para padres, niños y jóvenes en Offenbach escribe: “El número de intentos de suicidio en personas jóvenes aumenta. Llegan al suicidio de diez a veinte veces más. Esta cifra tenebrosa es alta. Muchos de los intentos de suicidio no son reconocidos como tales. Sin embargo, se producen gritos de auxilio a tomar muy en serio. Estos niños y adolescentes no quieren morir realmente. Simplemente no ven otro camino para llamar la atención sobre su penuria y desesperación personal. Los componentes importantes en el suicidio son el estado de ánimo depresivo unido a la falta de esperanza y de salida”.
Los jóvenes que no sienten que su vida tiene sentido dan numerosas indicaciones a través de señales, amenazas, imágenes, cartas de despedida, medidas concretas preparadas de antemano, sueños y fantasías de autodestrucción, reclusión. Los comportamientos desadaptativos son frecuentes, pues, si las circunstancias lo requieren, los jóvenes proceden de una forma totalmente diferente a lo usual.
Ahora bien, en un sentido coloquial, todo el mundo ha tenido depresión alguna vez. Los especialistas lo llaman “disonancia depresiva”, y es propia de la vida al igual que los sentimientos de felicidad o “el cosquilleo en el estómago”. Es importante diferenciar entre la disonancia depresiva y la depresión que necesita tratamiento, pues si no se encuentra, no se tomará en serio el sufrimiento de una persona con trastorno depresivo.
Al menos el 10% de todos los jóvenes han vivido uno o más episodios depresivos dignos de tomar en serio hasta que entran en la edad adulta. Jost aclara que la presencia al mismo tiempo de otros trastornos junto a la depresión es un problema general para el diagnóstico y la terapia de los trastornos depresivos en la edad adolescente.
Antes de realizar un diagnóstico de “episodio depresivo”, tiene que estar claro que no existen ninguna enfermedad física y ningún consumo de drogas o de medicamentos, más aún, que la disonancia depresiva no muestra ninguna reacción a la muerte de una persona cercana. “Los niños y adolescentes con ligeros trastornos depresivos aún atienden las actividades escolares y sociales en su mayor parte. Con trastornos depresivos graves se unen una considerable pérdida de autoestima así como unos sentimientos pronunciados de falta de valor y culpabilidad personales. Los síntomas físicos pero también los pensamientos y los preparativos de suicidio son corrientes. Los niños y los adolescentes afectados ya no pueden hacer frente la vida cotidiana.
La depresión en los adolescentes va acompañada a menudo de una conducta agresiva-disocial, falta de atención y trastornos del miedo (a las separaciones, a la oscuridad), consumo de drogas y alcohol, trastornos alimenticios y/o fobia social.
¿Cómo se protege a los adolescentes de los trastornos depresivos? Para la organización y desarrollo de planteamientos de prevención son importantes los siguientes aspectos de protección:
• Estructuras familiares protectoras en situaciones graves.
• Relaciones familiares seguras como condición previa de una autoconfianza estable del adolescente.
• Aceptación, tolerancia y apoyo en el grupo de personas de la misma edad (espacio importante para probarse a sí mismo y desarrollar cualidades como la competencia social, la autoafirmación y la capacidad de autoafirmarse).
• Aprendizaje de estrategias para la solución de problemas y sensación de soledad.

Incluso después de realizar con éxito un tratamiento, los niños y jóvenes con depresión presentan un alto riesgo de recaída. Por lo que, por un lado, se recomienda un asesoramiento adicional a largo plazo del afectado.

¿Qué pueden hacer los padres, profesores, amigos, compañeros de clase y parientes, cuando tienen la sensación de que una joven o un joven se recluye, no se interesa por nada, reacciona por lo general con apatía y sin entusiasmo, muestra síntomas de desesperación, es “totalmente otra persona” a lo que era?

Lo más importante es dirigirse a ellos, interesarse por ellos, por sus intereses, por sus preocupaciones y cosas que les agobian, tomarlos en serio, preocuparse por ellos, en el verdadero sentido de la palabra, apoyarlos en seguida en todas aquellas cosas que, si es posible, aún les aporten alegría y sean apropiadas para fortalecerles la autoestima y se debería buscar, de forma paralela, la ayuda y el apoyo de profesionales.

75% de adolescentes peruanos reciben influencias de su entorno que les induce a comportamientos de riesgo




Según investigación "Estilos de vida de los adolescentes peruanos" de la Universida de Piura, que tomó como muestra al rededor de 400 adolescentes, hombre y mujeres, de entre 13 y 18 años de edad de Lima Metropolitana.

  • El 19,5 % de los adolescentes con edades entre 13 y 18 años declaran haber tenido relaciones sexuales alguna vez. El 48,5% no usó preservativo.

  • Un 87,5 % cree que en el Perú tendrá oportunidades de estudio tras terminar la secundaria y sólo el 69,8% cree que tendrá oportunidades de trabajo.
El estudio revela que la mayoría de les adolescentes peruanos que ya inició su vida sexual, lo hizo de forma inesperada, ya que de este grupo el 26,7% confirmó no haber estado totalmente de acuerdo y menos de l amitad usó preservativo.
Tener la primera relación sexual por amor fue el motivo más importante sólo para el 15,4% de los varones y el 36% de las mujeres. Así mismo,. se observan causas vinculadas a la presión y estímulos del entorno (principalmente en varones), que debn ser advertidas por padres y educadores: "no querer ser diferente"," consecuencia de imágenes", "pensar que mi pareja me dejaría", " no saber decir que no", "haber consumido drogas o alcohol".

Quienes no usaron preservativo lo hiiceron principalemte porque la relación sexual fue inesperada y no por carecer de información o porque le resultó difícil obtener uno.

La educación de la sexualidad durante la adolescencia tiene una importancia fundamental para el proceso de maduración. El estudio revela que chicos y chicas desean que en casa y en la escuela les ayuden a entender y controlar el torrente de emociones que experimentan.

"¿Cómo manejar mis sentimientos?", "¿Qué significa enamorarse?", "Cómo saber si la persona con la que salgo es adecuada para construir un futuro juntos", son los temas preferidos de los adolescentes para conversar con sus padres. A pesar de este deseo, la fuente habitual en temas de amor y sexualidad son los amigos (45,8%), seguida de la madre (39,7%) y con bastante distancia el padre (19, 1%).

El interés por los temas afectivos se traslada también a la escuela. Se ha comprobado que la educación sexual recibida fuera en el colegio se concentra sobretodo en temas biológicos, a pesar de las expectativas de los escolares. En este punto, los investigadores proponen que las escuelas, apoyándose siempre en los padre, incluyan los temas afectivos en la currícula.

Por otro lado, más de la mitad de adolescentes muestra bastante interés por conocer la historia y costumbres, y la situación política del país, y desean que sus padres les hablen más de estos temas. Así mismo, el 71,9% refiere que en sus colegios "aprende a querer a su país". Un 87,5% cree que en el Perú tendrá oportunidades de estudio tras terminar la seundaria y solo el 69,8% cree que tendrá oportunidad de trabajo.

sábado, 3 de abril de 2010

Niños Genios



En este artículo vamos a centrar nuestro interés en la falta de motivación por el aprendizaje escolar de algunos niños que quizás son demasiado inteligentes y por ese motivo se aburren en las clases. Hablamos en este caso de los niños superdotados.
Algunas personas son más capaces de retener información, hacer asociaciones, inferir, tomar decisiones y resolver problemas que otras. Así, en el colegio algunos alumnos aprenden fácilmente mientras que otros, con el mismo profesor y los mismos libros, parecen mostrar más dificultades en aprender los mismos contenidos.

En esta oportunidad y por tratar el tema de la inteligencia ligada a la educación tradicional, nos referiremos a un concepto de inteligencia que engloba tres funciones:
1. Capacidad para tratar con abstracciones.
2. Capacidad para aprender palabras y símbolos.
3. Capacidad para la resolución de problemas o situaciones nuevas.
El grupo de individuos que por exceso o por defecto sobresalen de la medida general de inteligencia (Coeficiente Intelectual) que evalúan los tests de Inteligencia son considerados "excepcionales" y dentro de este grupo podemos encontrar aquellos cuyo C.I. está muy por encima del rango de valores esperados. Los rasgos que podemos considerar más característicos de los niños superdotados son los siguientes:
• Desarrollo temprano tanto físico como mental.
• Curiosidad por el mundo que le rodea. Deseo constante de incrementar su saber.
• Interés vivaz en todo tipo de enciclopedias, manuales siempre en busca de una mayor información.
• Aprendizaje fácil y rápido.
• Intensa concentración que a veces roza la obsesión.
• Gran facilidad en las operaciones de tipo lógico como por ejemplo aquellas que incluyen el abstraer, el analizar o el generalizar.
• Óptima habilidad para la comprensión inmediata a la vez que poseen una gran facilidad para comunicar lo entendido.
• Tienen talento, es decir, una capacidad de ejecución poco habitual y en un área específica.
• Se muestran creativos en el aprendizaje, es decir, son capaces de proporcionar nuevas hipótesis utilizándolas para imaginar las consecuencias de posibles soluciones nuevas y aún no comprobadas.
• Suelen estar ocupados en diferentes actividades al mismo tiempo.
• Su vocabulario es amplio y complejo.
• Gran capacidad de organización.
• Preferencia por compañeros de edad superior tanto en su vida social como en los juegos.
A menudo estos niños son pasados por alto dentro de un grupo escolar y acaban aburriéndose de la lentitud de los aprendizajes. Pueden tener problemas con el resto de compañeros de su clase precisamente por su "excepcionalidad" y la marginación a la que son conducidos puede fácilmente llevarles al fracaso.
La detección de este colectivo de niños es el primer paso en la prevención del fracaso y así llegar a poder conducir y enriquecer su rebosante creatividad.
El colegio puede apoyar al desarrollo de las capacidades de estos niños enriqueciendo su programa escolar, dándole clases especiales y adelantándolo de grado siempre y cuando él niño se muestre lo suficientemente desarrollado emocionalmente como para sopesar todos los cambios. En su entorno socio-familiar se deberá incidir fundamentalmente a nivel de orientación y guía para los padres, ya que no hay que olvidar que el niño “genio” es ante todo es un niño que puede presentar problemática emocional.

domingo, 21 de marzo de 2010

Somos lo que comemos: niños, comida y emociones

Todos sabemos cuales son los estragos de una mala alimentación, no sólo afecta al equilibrio físico, sino también al emocional y mental. Una interesante investigación en niños escolares españoles ha arrojado como uno de sus resultados que los problemas psicológicos se duplican en los niños que sufren sobrepreso.

Este estudio tiene como base las consultas de atención primaria, mediante estas se ha relacionado, por primera vez, que tanto la falta de actividad física de los niños como las dietas desequilibradas tienen que ver con un retraso psicológico y emocional de los niños escolares españoles.

Trastornos como ansiedad y depresión se duplican en niños con problemas de sobrepeso, más sedentarios y con una alimentación inadecuada. Por el contrario, el equilibrio emocional se encontró en los niños con mayores niveles de actividad física y mejor alimentación.

Los resultados se han obtenido de una encuesta con 430 niños de entre 4 y 14 años. La muestra no es muy elevada, pero refleja una tendencia preocupante revelada por otros estudios previos. «Los niños españoles cada vez se alejan más de la dieta mediterránea. Comer en casa ha dejado de ser sinónimo de comer más sano», señala Lluis Serra, uno de los autores del análisis y director del Centro de Investigación en Nutrición Comunitaria del Parque Científico de la Universidad de Barcelona. Salvando diferencias geográficas, económicas y socio-culturales podríamos ubicar a un gran porcentaje de niños peruanos que van por esta misma línea.

Según la muestra del estudio, la mitad de los menores no comen verduras ni siquiera una vez al día, la «comida rápida» es «habitual» y sólo el 40% toma más de dos piezas de fruta o jugo al día. La rutina nutricional falla desde primera hora del día. Muy pocos incluyen los nutrientes de un desayuno completo: cereales, lácteos y frutas. Pero el 20% desayuna de forma habitual comida industrial y el 73% tan sólo galletas o pan. Los niños del estudio que no desayunaban -el 8 %- también tenían más retraso motriz y problemas de socialización. Su rendimiento físico también era mucho más deficiente.

En nuestro país, si bien es cierto que la comida rápida no se consume con frecuencia diaria para la mayoría de los niños, es muy probable que tampoco incluyan todos los nutrientes necesarios en el desayuno, lo cual influya directamente, en un primer momento, en su desempeño escolar.
El estudio revela que el 25% de los niños encuestados tiene hábitos nutricionales «muy malos». A más peso, peor desarrollo emocional y mayor riesgo de sufrir en el futuro trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia y la bulimia. Los niños con más peso se relacionan inadecuadamente, se aíslan y también se deprimen más. «Es difícil saber si la obesidad es la causa o el efecto. Pero, es evidente que el acto de la alimentación tiene un contenido emocional», aseguró Serra.

El profesor de la Unidad de Neuropsicología de la facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, Francisco Rodríguez, está convencido que la alimentación modifica las emociones del individuo y su estado de ánimo, por lo que alertó que puede ser un mecanismo muy importante implicado en la obesidad si no se trata de forma apropiada desde el punto de vista psicológico. «Las emociones intervienen no sólo sobre la percepción del alimento, sino también sobre el apetito», apuntó.

Los expertos responsabilizan de esta situación no sólo al abandono de la dieta mediterránea sino al olvido del hecho que la alimentación es un «acto social» que debe hacerse en familia. Comer con los seres queridos produce una activación cerebral que promueve la liberación de neurotransmisores que dan lugar a sensaciones placenteras. La socialización también promueve los hábitos alimenticios saludables entre los más pequeños. Otro error es comer frente al televisor. Todos los efectos positivos de comer en familia desaparecen si se hace frente a la tele.

martes, 9 de marzo de 2010

Cuando los niños no quieren ir al colegio....

En general, ir al colegio es un evento excitante y agradable para los niños. Sin embargo, pueden presentarse casos para los que esta situación conlleva intenso miedo o pánico. Esto puede presentarse en cualquier momento, pero es más común en niños entre los 5 -7 y de 11 -14, momentos de crisis en el colegio, ya que los niños se enfrentan a retos nuevos y concretos.

El negarse a ir al colegio aparece por lo general después de un periodo en el que el niño ha estado en casa en compañía de su familia y no quiere separarse de ellos. Puede suceder también después de un evento inesperado que no sepa cómo manejar, como la muerte de un familiar, de una mascota, una mudanza o un cambio de colegio. El niño puede poner como excusa algún malestar físico para que se le permita quedarse en la casa o simplemente se niega a salir de la cama.


Ahora bien, hay que tener en claro que el miedo o pánico es a salir de la casa y/o a separarse de sus padres y no a ir al colegio, por esto es que una vez que en niño esté en el colegio puede mostrarse tranquilo. Algunas características que pueden presentarse en los niños son: sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto, demostrar un apego excesivo, demostrar preocupación excesiva acerca de sus padres o de que puedan hacerse daño, ser la sombra de sus padres en casa, tener dificultad para dormir, tener pesadillas, tener temor exagerado a animales, monstruos y ladrones, temer quedarse solo en la oscuridad y hacer rabietas cuando se les obliga a ir al colegio.

Estos temores son comunes entre los niños con el problema de ansiedad por separación. Los efectos a largo plazo (ansiedad y desorden de pánico al llegar a adultos) pueden ser muy serios para un niño que no reciba ayuda profesional. Así mismo, puede desarrollar problemas escolares y sociales.

Las relaciones obsesivas


Nunca se sabe qué características y particularidades personales se esconden detrás de una persona muy agradable a quién se acaba de conocer. Por ejemplo, si resulta tener características obsesivas, la relación puede convertirse en algo muy asfixiante. El desarrollar rasgos obsesivos y dominantes no es predominio de uno u otro sexo, tanto hombres como mujeres pueden mermar sus relaciones por sus características. Sin embargo, en la realidad, por cada mujer obsesiva existen diez hombres obsesivos…. Saquen su cuenta.

Esto puede explicarse porque una mujer que enfrenta una ruptura o desencuentro amoroso tiene sentimientos de dolor y despecho, mientras que el hombre, por el contrario, se asume que tiene un papel más activo en la conquista y por ello desarrolla más el “instinto” de dominio y puede tender más a las reacciones impulsivas. Generalmente, las personas son capaces de percibir que tienen obsesiones en mayor o menor grado, así como también son capaces de registrar que están siendo dominados por alguien demasiado posesivo y obsesionado.

Ahora bien, los comportamientos obsesivos no surgen esporádicamente, sino que pueden verse venir desde el primer encuentro. El ansia de información puede ser el punto de partida, desde el primer momento puede exigir el teléfono de casa, el celular y el del trabajo. También pregunta dónde está el lugar de trabajo o estudio y dónde vive la otra persona. El asedio, a partir de entonces, puede llegar a ser obsesivo con un número exagerado de llamadas, mensajes de texto o mails diarios. Además, cuando consigue entablar el contacto está molesto por la tardanza en conseguirlo.

También puede darse que desde el primer contacto se pretenda establecer un calendario de citas y busque restringir las salidas o estar presentes en todas ellas. El afán de control viene motivado por encontrar alguna pista de supuesta infidelidad de la pareja. Asimismo, les molesta no controlar cualquier situación, por ello no les gusta hablar de personas o acontecimientos importantes para la otra persona si él no participa en los mismos. Respecto a la vida sentimental pasada, suelen criticar duramente a sus antiguas parejas. Se interesan vivamente por el número de novios y amantes, y por las razones por las que mantuvo esa relación.

Pero, por su parte no explican casi nada de ellos mismos. El punto más negativo y extremo llega cuando muestran su faceta más agresiva, tras una discusión sin importancia pueden llegar a empujar o golpear a su pareja.

Algunos casos pueden ser extremos, por eso debemos tomarnos el tiempo para hacer un balance de cómo nos estamos sintiendo en esta relación, sea del tipo que sea, ya que entrar en una dinámica como la descrita en las líneas anteriores no es recomendable para nuestro bienestar emocional y mental.

domingo, 28 de febrero de 2010

Mi hijo es adoptado

A pesar que el proceso de adopción puede ser sumamente complicado y engorroso, para algunos padres no es tan intenso como el momento en el que le tienen que informar al niño que no son sus padres biológicos.

Cuando una pareja adoptan a un niño han de pensar con anterioridad el papel que van a asumir. Comunicar al hijo que es adoptado es algo que no conviene evitar. Sin embargo, no es nada fácil para muchos padres que temen la reacción y respuesta de sus hijos y se preocupan por las consecuencias o repercusiones que esto puede tener.

En ocasiones los padres adoptivos piensan que diciéndoles a sus hijos de corta edad que son adoptados les pueden provocar un gran dolor y frustración. En realidad, los problemas aumentan a medida que la revelación se retrasa. Por otra parte, es una utopía pensar que si se omite esta información el pequeño no acabará enterándose.

Que el niño se entere por otra persona de la verdad de su origen, puede crear un círculo de desconfianza, llegando incluso a pensar que el amor y el cariño que ha recibido hasta el momento forma parte de la mentira que ha estado viviendo.

Cuando el niño empieza a preguntar de dónde viene o cómo nació es adecuado contestar con la mayor naturalidad posible con la verdad. Cuanto más pequeño sea el niño, mejor interiorizará este sentimiento y más se familiarizará con la palabra adopción.

Se le puede decir que se formó en la barriga de una mujer y que lo acogieron porque querían tener un hijo como él. Será conveniente que se le transmita todo el cariño y amor que le tienen y la alegría que ha llevado a sus vidas. Es probable que el niño tenga muchas preguntas por resolver, como: por qué no está con sus padres biológicos, y podrá crear muchas fantasía imaginando qué puedo haber pasado para que lo dejaran con otras personas: que le abandonaron por ser malo o porque no lo querían. Para contrarrestar esto, los padres adoptivos pueden hablar del tema, de forma que el niño lo vea como algo natural. Así le ayudarán a destapar sus posibles pensamientos y miedos.

Cuando los niños adoptados llegan a la adolescencia, empiezan a pensar y filosofar sobre su existencia, como cualquier adolescente, y tienen una necesidad incondicional de buscar sus raíces para sentirse mejor con ellos mismos, ya que pueden tener una sensación de vacío o de que les falta algo.

Cuando los hijos quieren saber más sobre sus orígenes, sería adecuado que los padres le cuenten todo lo que saben. Lo mejor es hablar positivamente de sus padres biológicos y no ocultar, en caso de que estos estén vivos, la existencia de los mismos. Éste será un momento en el que los padres deben mantenerse al lado de su hijo. No deben pensar que por querer saber más sobre sus raíces o por querer conocer a sus padres va a dejar de quererlos, sino que es una necesidad que irremediablemente sentirá y necesitará que sea satisfecha.

Los padres deben estar preparados para las recriminaciones que sus hijos adoptivos puedan hacerles, éstas forman parte de las inseguridades típicas de la adolescencia. No es raro que el hijo le eche en cara a los padres cosas como que si ellos hubieran podido tener hijos él no estaría ahí o que lo adoptaron por compasión. Es importante que aunque sean preguntas que puedan resultar duras, el adolescente pueda exteriorizarlas, para que no creen en su interior un conflicto o caos.

En caso de que los padres no se sientan suficientemente capaces de tratar este tema con su hijo, es necesario que busquen la ayuda de un especialista para que les ayude a hacer frente a la situación y a ver las cosas de forma más natural.

¿Ex y amigos?

Después de la separación o ruptura de una relación de pareja, pueden surgir diferentes tipos de relaciones entre quienes la conformaron.

En un extremo están los que destruyen y evitan intencionadamente cualquier vínculo romántico y al otro los que, superada la crisis y el periodo de duelo esperado, logran mantener amistad con su ex.

Ahora bien, en España la tasa de divorcio está entre el 10% y el 20% del total de matrimonios, cifra que parece baja si la comparamos con la tasa de países como Estados Unidos o Suecia, donde el número de divorcios supera o iguala el de matrimonios contraídos. De ellos, la mitad son de común acuerdo y la otra mitad son una parte se muestra en desacuerdo. Estos números podrían indicar que el porcentaje de parejas que, hipotéticamente, podrían recuperar la armonía tras la separación es realmente baja.

Podemos observar entre parejas que logran una relación de amistad con sus ex algunas características comunes. A veces, están guiadas por ciertos intereses: responsabilidades compartidas para con los hijos, cuestiones monetarias y amigos en común. En segundo lugar, no son “amistades completamente sinceras”, ya que existen ciertos temas que prefieren evitar, en general, aquellos relacionados con nuevas relaciones afectivas. Y por último, ambos ex deben poseer altos grados de admiración, respeto y confianza hacia el otro, ya que si no sería muy probable que no se tomarían la molestia de seguir con el vínculo, ya que éste no les aportaría mucho.

Existe mayor probabilidad que los que han estado en esta situación coincidan en que para posibilitar esa relación amistosa, primero debe pasar un tiempo para que los afectados -¿o tal vez beneficiados?- por la ruptura tengan la oportunidad y serenidad de aceptar el fracaso de su relación de pareja, valorar las cualidades del otro y poder seguir adelante como amigos. Un consejo de sabios es el que recomienda no verse hasta que se hayan olvidado todos los reproches que provocaron la separación.

Sin embargo, hablando de matrimonios o parejas con mayor tiempo de convivencia, los hijos son un factor determinante. En estos casos no sólo deseable, sino recomendable que se establezca una relación cordial o diplomática con la ex pareja. Así se facilita la solución de los problemas en los que ambos, a pesar de no estar juntos, siguen involucrados. Además hay que tener presente que uno puede dejar de ser pareja, conviviente o esposo/a, pero nunca deja de ser padre o madre de los hijos.

Es por esto que es aconsejable que antes de la ruptura o separación de la pareja se acuda a un terapeuta, con la finalidad de poder ayudar a minimizar los conflictos y agilizar y mejorar los patrones de comunicación en la pareja antes de la disolución definitiva, enfrentando a las dos personas bajo una perspectiva de respeto, escucha y tolerancia en la que aparecerá la razón.

Por último, es determinante, para una relación futura de amistad entre ex, la manera en que se produce la separación. Explicado de un modo gráfico, si se termina como en "La Guerra de los Roses", la amistad difícilmente prosperará o siquiera se asomará. Pero, si se da de la forma más civilizada posible, mayor será la posibilidad de éxito. Aunque cabe resaltar que no se tratará de una amistad como la que se puede tener con un pata del cole, de la universidad, del trabajo o de la maestría, ya que será sólo una muy buena relación entre dos personas que han tenido mucho en común en determinado momento de sus vidas.

lunes, 22 de febrero de 2010

La rivalidad entre hermanos


Los celos y las peleas esporádicas entre hermanos son un hecho muy frecuente. Esta rivalidad es natural e incluso necesaria, ya que surge del normal desarrollo de la convivencia infantil.

La rivalidad forma parte de una etapa en las relaciones entre hermanos. Es un periodo que es necesario vivir y que debe ser superado. La finalidad de los padres es conseguir que los sentimientos rivales se transformen en actitudes de cooperación y solidaridad poniendo las normas y reglas de convivencia de manera empática. Es esencial que cada hijo sea querido y, a la vez, tratado de forma diferente en función de sus propias necesidades. De lo contrario el clima que se genera propiciará la enemistad en la relación fraternal.

Por lo general, el hermano “destronado" (hasta cierto momento hijo único), es quien por un lado desea el nacimiento de un nuevo hermano pero, por otro, siente celos puesto que lo percibe como una amenaza. Puede sentir miedo a que le quite todo aquello de lo que disfrutaba y a que lo quieran menos Este fenómeno suele ser más frecuente en las épocas de crisis de los niños (de 3 a 7 años).

Otro caso que puede favorecer la aparición de rivalidades es cuando los padres se muestran de forma diferente con sus hijos, mostrando que prefieren a uno más que al otro. Este tipo de actitudes originan verdaderos odios infantiles que se prolongarán de adultos impidiendo una relación fraternal de calidad. Este punto tiene que ser tomado con pinzas, porque, como sabemos, es poco probable querer a los hijos por igual, ya que podemos identificarnos más con el carácter de uno o compartir más actividades con otro. Ante esto, los padres tienen que estar atentos a su comportamiento y actitudes para no mostrar favoritismos desmedidos.

Así mismo, algunos padres enfrentan a sus hijos con otros niños con el objetivo de estimularlos. El hecho de comparar a los hermanos fomenta la rivalidad. Otras veces, existe la costumbre de poner apodos a los hijos basándose en su aspecto físico, en su inteligencia, carácter, etc. Sería bueno evitar este encasillamiento porque supone la limitación de su desarrollo en muchos aspectos.

Ahora bien, el ambiente familiar, por su propia naturaleza, constituye la primera escuela de socialización. Es en este medio, rico en vivencias, donde las relaciones entre hermanos adquieren su pleno sentido. Estos vínculos tienen unas características propias. No sólo es mucho el tiempo que se ven obligados a pasar juntos, sino que el tipo de actividades que comparten es muy variado, tanto en calidad como en cantidad.

Casi por norma general, en todas las familias, los niños comen, juegan, se bañan y se visten juntos. Los hermanos se conocen unos a otros de forma total y carecen de secretos, sobre todo si son pequeños. Este grado de confianza conduce a que las relaciones entre ellos sean absolutamente francas, siendo a veces, cruelmente sinceras.

Estos contactos variados y numerosos entre hermanos, unas veces alegres otras veces violentos, van llevando al niño hacía una convivencia madura. A medida que la familia aumenta con la llegada de los hijos las relaciones se van extendiendo y complicando.

Algunos aspectos positivos de la convivencia entre hermanos
- Estimula el liderazgo. Los hermanos mayores son verdaderos maestros de los pequeños. Este tipo de liderazgo espontáneo surge con el contacto de los hermanos y puede transformarse en una verdadera escuela de aprendizaje.

- Afirma la personalidad. Las semejanzas que existen entre hermanos, de tipo físico o de carácter, contribuyen a un elemento de seguridad en sí mismo. Este verse reflejado en otro, puede servir al niño para autodisciplinarse, imitando la conducta del hermano o corrigiendo lo que no le gusta. En esta línea, es muy importante evitar la comparación entre hermanos.

- Fomenta la individualidad. No todos los hermanos reaccionan del mismo modo ante la misma situación. Desde este enfoque, el contacto entre hermanos resulta muy beneficioso, porque ofrece a cada uno las posibilidades de desarrollar sus características particulares.

Amigos con derecho a….

Todo está bien claro: son amigos, nada más. Sin embargo, de vez en cuando, o quizás a menudo, la cosa toma un matiz diferente porque el sexo y la pasión entran en escena.

Han decidido de manera consciente y con gran seguridad, mantener una relación de amistad y de sexo. Son amigos, se caen bien, se ríen y disfrutan estar juntos. El sexo no es sino otra forma de disfrutar de su compañía y afinidad. No hay compromiso alguno. Todo está bien claro, han hablado de ello y las cosas no se prestan a ambigüedades.

Una sociedad que valora la independencia y la fomenta, capitalista y competitiva, donde habitualmente convergen el estrés y la cualificación, y donde el bienestar y el ocio son valores máximos, es el caldo de cultivo perfecto para este tipo de relaciones.

A pesar de su popularización, este tipo de vínculos cargan con un gran cúmulo de mitos y creencias que no siempre son ciertas. La naturaleza de una relación depende de la actitud que los integrantes manifiesten y no tanto del tipo de lazos que los unan. Algunos mitos son:

Estas relaciones son poco profundas: Debemos tener en cuenta que ambas personas se conocen y se aprecian, saben lo que les gusta y están de acuerdo en mantener una relación de este tipo. La sexualidad es, a menudo, una forma perfectamente lícita, para disfrutar de su amistad y conocerse con mayor profundidad.

Estas parejas se dejan llevar únicamente por la impulsividad y desenfreno: Las cosas están sobre la mesa, todo está claro entre los dos y es fruto de una decisión madura y consciente.

Su origen se encuentra en un miedo al compromiso: Comprometerse es tomar una decisión que habitualmente supone un gran cambio en la vida. Tomar estas decisiones a la ligera y sin estar preparado es inconveniente e incluso irresponsable.

Una relación de este tipo es siempre insatisfactoria: No tiene porqué, ya que se basan en un conocimiento de la otra persona y el respeto mutuo.

¿Qué ventajas tienen?
Hemos dicho que estas relaciones son un fruto de nuestra sociedad y de nuestra época, por ello las ventajas que presentan están íntimamente ligadas a la adecuación a su situación y las exigencias de su entorno. Estas personas valoran su independencia y actúan en consecuencia. Aprecian profundamente sus estudios y su trabajo, por lo que no creen conveniente limitar su desempeño ante las exigencias de una relación más tradicional.

¿Y las dificultades?
Las personas no somos máquinas. Por muy claras que estén las cosas siempre somos susceptibles a fuertes afectos o irracionalidades. Visto esto, las dificultades más frecuentes son:

La aparición de una tercera persona, ya que supone la necesidad de redefinir la relación. Es necesario volver a consensuar para integrar lo que uno y otro quieren, lo que entienden y lo que sienten.

Uno de ellos quiere "algo más". La intimidad predispone hacia el compromiso. En una relación de este tipo, la amistad, la satisfacción sexual, la diversión y la ternura, empujan con fuerza hacia la estabilidad y el contrato.

Los demás presionan. Es posible que familia, amigos y compañeros de trabajo, no vean con buenos ojos esta relación. La presión social puede generar ansiedad y desagrado, que en todo caso repercutirán de forma negativa sobre la amistad y la satisfacción de los implicados.

No todo está claro. A pesar de todo lo hablado, siempre quedan pequeñas ideas, expectativas o afectos, que no están bajo control y que a la larga pueden desembocar en desengaños o disgustos. Y es que no nos han educado para esta forma de vida.

Tanto la sexualidad como los vínculos que cada persona forme en su vida pueden ser múltiples y diversos. Sin embargo, no se debe perder de vista el respeto y cuidado hacia uno mismo y hacia los demás.